El poder de las emociones

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Emocion 2

Las emociones son la razón principal por la que contraemos matrimonio, tenemos hijos, también son causantes de divorcios, asesinatos y guerras.  Las emociones pueden enfermarnos, esclavizarnos o pueden ayudarnos a ser más saludables y libres. Si analizamos la historia de nuestra vida o la de nuestro mundo son historias de emociones.  Las películas, la comedia, los relatos en libros famosos y tantas obras creativas lo primero a lo que van orientadas es a producir ciertas emociones para las audiencias. Estas nos hacen reír, llorar, amar y hasta odiar a determinados personajes.  El poder de las emociones en nuestras vidas es muy grande por esto es muy importante aprender estrategias para saber tratar con ellas.

Hay que pensar por un momento ¿Qué es más importante que la manera en que nos sentimos?  ¿Hay algo que sea más importante? La gran mayoría de nosotros queremos más dinero, una buena relación con nuestra pareja, un carro nuevo, etc. Pero la realidad es que la razón por la queremos estas cosas es para sentirnos bien. Es para cambiar nuestro estado emocional. Es importante ver a nuestras emociones desde otro punto de vista. Quizás algunas de las emociones negativas son  como un buen amigo dándonos un consejo o una advertencia para prepararnos para algo nuevo o para hacer cambios en nuestra vida.

Una de las estrategias que muchas personas escogen es evitar las emociones por ejemplo deciden evitar el rechazo. El problema con esta estrategia es que la gran mayoría de las veces para lograr éxito en la vida hay que exponerse al rechazo y enfrentarlo como un a posibilidad, de lo contrario el individuo no desarrolla el valor  y el carácter necesario.  Hay casos en que los individuos prefieren quedarse solos para no enfrentar la posibilidad de ser rechazados y por lo mismo no logran encontrar a alguien para compartir su vida y formar una familia.

Otros aguantan las emociones y se quejan por ellas o las niegan y tratan de separase por completo de sus emociones. Y empiezan a reclamarle a la vida o a Dios por eventos negativos que suceden es sus vidas. Cuando no escuchamos el mensaje de nuestras emociones estas se vuelven más fuertes internamente y buscan maneras de salir a toda costa.

Otra estrategia es que empezamos a competir con los demás para ver quien se siente peor. Y empezamos a decir: tú crees que tu trabajo es difícil, déjame contarte como es el mío. Y la competencia por encontrar quien está en la peor situación comienza.

La realidad es que nosotros no podemos evitar del todo las emociones negativas, son parte de la vida y nos hacen crecer y madurar.

Una de las mejores maneras de responder a nuestra emociones es usando nuestro cuerpo.  El siguiente es un ejemplo.  Por ejemplo digamos que alguien se siente amado cuando una persona especial viene y le da un abrazo, le dice te amo, o le da un beso.  Esta   persona  ha creado un conjunto de criterios y reglas que le permiten decidir sentirse amada en ese momento. Quizás no lo notemos de una manera consiente pero cada vez que todas estas reglas y criterios se cumplen y alguien nos toca, nos besa o nos dice que nos ama, nosotros creamos todas las sensaciones en nuestro cuerpo que llamamos amor y decidimos sentirnos bien, sentirnos amados.  Lo mismo sucede cuando nos sentimos mal, si nos sentimos solos, nos sétimos deprimidos todas estas emociones son creados por una sola persona nosotros mismos. Estos estados negativos son creados en base a lo que nos enfocamos o mejor dicho por el significado que decidimos darle a nuestras experiencias en la vida.  La manera en la que nos sentimos a diario; o nuestro estado emocional depende directamente del significado que hemos decidido darle a nuestras experiencias.

Aquí hay un ejemplo en como nuestras interpretaciones en determinadas experiencias forman nuestras emociones: Un joven que tiene una voz encantadora tiene la oportunidad de participar en un festival colegial. En el festival colegial logra ganar el tercer lugar pero él decide enfocarse en que no logro el primer lugar y por esta razón vuelve a cantar en público. Tenemos un segundo joven con una  voz mucho menos talentosa y  el únicamente obtiene el décimo lugar del festival. El se siente animado por la oportunidad de poder participar en el evento y decide continuar participando en otros festivales y en encontrar maneras para afinar y mejorar su voz y al final logra convertirse en un cantautor exitoso. En este ejemplo el primer joven dejó que su emoción negativa se convirtiera en un obstáculo en lugar de usar el premio como una oportunidad. El segundo joven decidió interpretar lo contrario se enfocó en el hecho de haber participado y decidió sentirse motivado.

Otro ejemplo más sencillo es cuando un hombre le abre la puerta a una mujer con el único propósito de ser un caballero, o de ser cortes. Una dama le agradece y decide interpretar el gesto como un acto de amabilidad. Pero otra dama decide expresarle su enojo porque decide interpretar esto como un acto machista.  Estos ejemplos tratan de ilustrar como el significado que asociamos a nuestras experiencias determinan nuestras emociones.  En el trascurso de los años le hemos dado significados inconscientes a nuestras experiencias, ahora si te comienzas a sentir de determinada manera detente y medita por un momento en que significado le has dado a la experiencias que han establecido este estado emocional.

Muchos autores de este tema entre ellos Daniel Goleman  que escribió el libro  llamado inteligencia emocional y Tony Robbins recomiendan utilizar gestos o además para cambiar estados emocionales que no nos sirven de nada. Digamos que estamos discutiendo con alguien por tonterías que el único motivo de la discusión es saber quién gana, o quien es mejor para discutir. Uno puede apretarse la nariz o hacer algo inesperado.  Esto es algo que suena completamente absurdo pero te invito a intentarlo. O si te empiezas a preocupar  por cosas que no tienen sentido hala tu lengua para fuera y mírate en el espejo.  Y veras lo que sucede.  La idea detrás de estos gestos o ademanes repentinos es cambiar los patrones que hemos creado cuando nos comenzamos a sentir de determinadas maneras. Es muy claro que lo que hacemos con nuestro cuerpo cambia nuestro estado emocional.  Yo antes solía pensar que todas las emociones venían de adentro de mí y que no podía hacer nada para cambiarlas pero la verdad es que con mi cuerpo puedo producir maneras para cambiarlas. Lo que hago afuera de mi cuerpo afecta nuestro estado emocional. Si comienzas a sentirte triste haz algo fuera de lo normal con tu cuerpo algún gesto chistoso, ponte de cabeza y sácale la lengua al pero o al gatoJ.  Aquí es donde también la necesidad de la actividad física es muy indispensable ya que un cuerpo activo y en movimiento mantiene un mejor estado emocional que uno inactivo con una mente vaga.

Recuerda que nadie se escapa de las emociones hay que aprender a manipularlas un poco, nunca a acallarlas por completo, hay que aprender a correr con ellas por el camino de la vida sin meditar demasiado en las negativas y recordar que deben de ser señales para tomar determinadas acciones.  Aun en casos como la partida de un ser querido de esta vida, o el engaño de una pareja;  nosotros tenemos el poder para decidir en que enfocarnos.  Desde el momento en que entramos a este mundo se da por entendidos que tenemos por segura la partida. Y en el segundo caso, hay billones de seres humanos en este mundo y nunca es tarde para empezar una nueva relación con otra persona si es necesario o el perdón es también un camino.  Todo depende del significado que le damos a nuestras experiencias.

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